Un día normal en TBWA

50 grados

Bueno, hace unas semanas os contaba como era el día a día en una agencia durante el Ramadán (http://www.benditabecariedad.com/un-dia-de-ramadan-en-tbwa/)... pero ahora que las fiestas ya han pasado me encuentro en medio de un huracán publicitario, porque estar de prácticas en la mayor agencia de Omán tiene sus consecuencias, y es peor aún cuando el otro becario que había ya se ha marchado, dejándote solo con todo el marrón. Empezamos.

7:00 Suena el despertador.

7:05 Suena el segundo despertador.

7:10 Suena el tercer despertador.

7:15 Suena el cuarto despertador. Ducha, ropa y me atraganto con el desayuno.

8:10 Salgo rumbo a la agencia con el termómetro marcando unos 34º a primera hora de la mañana.

8:35 Llego al parking después de ir por la congestionada autovía bautizada con el nombre del Sultán. Al llegar rezas para encontrar un buen sitio, aparcas, sales del coche y a disfrutar de la tranquilidad que hay hasta que cruzas las puertas de la agencia y el panorama cambia. Los teléfonos suenan por todas partes, los pasillos siempre tienen a alguien circulando, los diseñadores preparan presentaciones por todas partes, los teclados no dejan de hacer ruido… ¡¡esto es la guerra!!

TBWA Omán

8:40 Nada más sentarme enciendo el Mac y aparecen mínimo 7 correos con cosas que hacer, desde clientes enviándote/solicitando información hasta la jefa que te avisa de las reuniones que te esperan en el día o cosas que necesita, pasando por alguna imagen graciosa que te mandan para comenzar bien el día. Ahora no hay tiempo para tontear así que empieza el trabajo. Lo primero son las redes sociales:

  • Revisas el calendario de publicaciones y las cuentas para ver si todo está en orden.
  • Solicitas el material a los diseñadores (el que tengo a mi servicio es un crack y nos lo pasamos haciendo guerra de emoticonos con cada mail. Por cierto, es de Sri Lanka).
  • Solicitas las traducciones.
  • Mandas un correo a los clientes preguntando por la información que falta o te vas al departamento de cuentas a decirles que “x” no te responde y necesitas saber qué hacer antes del almuerzo.

10:00 Con algo de suerte ya tienes todo pedido y ahora solo hay que esperar a que cada parte haga su trabajo. Aquí es cuando empieza el momento de las tareas “secundarias”: pensar ideas en online para varios clientes, atender el teléfono porque el colega de al lado se la pasa en reuniones, preparar el informe del mes pasado, diseñar algunas cosillas, reuniones con el grupo de trabajo para ir preparando el calendario del próximo mes o propuestas para los clientes…

10:30 Si es jueves (último día laboral de la semana) llega el mejor momento de la semana. El jefe encarga empanadas y nos ponemos todos a devorarlas mientras nos reímos de cualquier tontería con tal de desconectar.

12:30 El momento crítico del día. A estas alturas llevas dos tazas de café encima, seguramente falte algún dato que el cliente no te ha dado y te toca sacarte algo de la manga, las imágenes que pediste necesitan alguna modificación y la tienes que hacer como puedas… y hay que empezar a programar los posts. En este punto viene mi ya tradicional pelea con Facebook.(http://www.benditabecariedad.com/un-follon-llamado-facebook/).

FACEBOOK FIGHT

¡Ya entra hambre, si quieres saber más… sigue leyendo!

13:30 Hora de irse a comer. La oficina se vacía en segundos. Aquí tienes dos opciones: o comes en la agencia o te vas fuera a por algo. Yo últimamente hago las dos opciones porque comer en la agencia implica hacerte la comida el día antes (difícil que me acuerde) pero el problema de ir a la calle es que al encender el coche te encuentras que el termómetro marca esto:

50 grados

*Tranquilos, que luego baja hasta unos refrescantes 42º.

14:30 Fin del descanso. Ahora todo va más tranquilo. Observas cómo evolucionan las publicaciones, sigues con alguna reunión y vas mirando lo que hay que hacer mañana para dejarte la mesa llena de notas recordándotelo.

15:30 Se acabó la tranquilidad. Viene el último empujón del día. Nueva lluvia de correos (a estas alturas ya has escrito 30 mails como mínimo y recibido otros tantos), aparece en tu mesa un brief de la nada y una nota diciendo que necesitan ampliar información sobre “X” apartado o que aportes ideas, que tienes dos días para hacerlo (hay casos en los que el plazo es de 1 hora) y que si no lo haces un gatito mono morirá (no lo digo en broma, un día el Post-it tenía eso escrito con una carita sonriente).

17:30 Llega el final. Envías los últimos correos con los trabajos que te pidieron, cierras todo y para casa.

Por la tarde llegas a casa muerto y recuerdas que tienes que estudiar cierto examen de septiembre para un profesor *****. Pero el cansancio es tal que lo dejas para el día siguiente… total, no hay nada mejor que el pánico de los últimos 5 días para estudiar. Por lo menos la sensación del trabajo bien hecho no te la quita nadie.

Y hasta aquí un día normal en el departamento de digital. Tristemente ya solo me quedaban horas por allí, pues el 4 de septiembre volví a Madrid. Pero bueno, ya os contaré que tal el último día.

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