Ingredientes para la “Bendita Becariedad”

El tupper de Carlos

El tupper de Carlos

¡Buenos días, Benditos! Mi nombre es Carlos Jiménez, tengo 24 años y soy recién Licenciado en Publicidad y RRPP por la Universidad Rey Juan Carlos. Me he colado por aquí para dejar mi pequeña aportación sobre este mundo que tanto nos gusta y contar alguna de las experiencias en las empresas en las que he tenido la oportunidad de trabajar.

Pero eso llegará después. De momento, quiero empezar poniendo sobre la mesa algunas ideas que me han ayudado a espabilar y a darme cuenta de que no todo es de color de rosa. No pretendo enseñar, ya que todos sabemos cuales son nuestras competencias y hasta donde podemos llegar. Por eso, me voy a limitar a enumerarlas con el objetivo de que puedan ser útiles a las nuevas generaciones que vienen pisando muy fuerte (véase los creadores de este blog).

La carrera es como hacer la lista de la compra, vas haciéndote con los ingredientes. Y el mundo de la empresa es el escenario perfecto para trabajarlos. Hay personas que repiten un postre 15 veces hasta llegar a la receta definitiva y hay personas que lo consiguen al segundo intento. Cada uno a su ritmo.

Empecemos por lo básico, los ingredientes. ¿Quieres saber cuáles son? ¡Sigue leyendo!

  • PROACTIVIDAD: no esperar a cuarto o quinto de carrera para buscar prácticas. El mundo es de los espabilados y quizás cuando tú vayas, 100 personas han ido y vuelto 27 veces.
  • PACIENCIA: no ser ansioso, ser paciente con los tiempos. Las primeras prácticas quizás no son lo que esperábamos, pero todo llega, y tenemos tiempo. En lugar de pensar en lo deprimidos que estamos, démosle la vuelta a la tortilla. De esta forma, podemos ir descartando aquello que no nos gusta para tirar por otros caminos. Por ello es esencial buscar lo antes posible, por si no damos en el clavo seguir y seguir buscando.
  • VALENTÍA: estamos en la edad de probar diferentes cosas, saltar de un lugar a otro, definir nuestro gusto, formarnos profesional y personalmente, espabilarnos, hacer mucho CV y descubrir lo bueno que somos en unos aspectos y lo desastre que somos en otros. Fuera el miedo.
  • HUMILDAD: no limitarse a buscar trabajo en las grandes agencias de publicidad que nos enseñan en la carrera, ni las empresas más conocidas y más exitosas a nivel nacional e internacional. Conseguir prácticas o trabajo en ellas puede ser el sueño hecho realidad para cualquier estudiante, pero hay cantidad de opciones buenísimas, camufladas en toda esa maraña de pequeñas empresas y que quizás pueden darnos la oportunidad de nuestra vida.
  • DISPOSICIÓN: absorber todo lo que escuches, veas, te digan. Agilizar los sentidos en ese aspecto. Somos los últimos en llegar, y todo es nuevo para nosotros, por tanto, captémoslo. Luego filtremos y mantengamos lo que mejor nos convenga. Hay profesionales (alias “cracks”) que te van a enseñar lo inimaginable, y también hay becarios increíblemente inteligentes que llegarán muy lejos. De todos se aprende. No hay que quedarse en el camino sino avanzar con ellos.
  • AMBICIÓN: si vemos que necesitamos algún tipo formación, debemos buscarlo, informarnos y aprenderlo. Tenemos un gran abanico de posibilidades y herramientas, y por ello no debemos frenar el aprendizaje. En esta profesión, como en todo, nacen nuevas fórmulas, y estar al día es ya un requisito, no una opción.
  • ENTRENAMIENTO: tendremos temporadas de parones. Prohibido pasarse horas en la cama pensando dónde acabaremos, o lo que conseguiremos. Obligación: actuar ya. Móntate tu propia agencia en casa, si necesitas a alguien, llámale y tiraos horas y horas dándole al coco y a la mano con la que dibujéis/escribáis. Esto quizás no llega a materializarse nunca de forma profesional, pero si puede serviros como portfolio y desarrollo de vuestra creatividad.
  • REALISMO: todas las ideas anteriores no tienen que cumplirse a rajatabla, pero mantengámoslas en la cabeza, como un termo, a una temperatura adecuada para recurrir a ellas. Y como nos ocurre a todos los principiantes (y en el fondo a todos los humanos), nos vendrán cosas buenas y malas, y no viene de más ser realista y ver como está el panorama.

Y para dejar de parecer un libro de autoayuda, en el próximo post os contaré algunas experiencias en las empresas en las que he trabajado: FormulaTV.com, Vodafone, OgilvyOne o la revista Harper’s Bazaar. Pero de momento, vamos a comprar los ingredientes para llegar a hacer el pastel.