“El arte de la publicidad” by @MikeMiguelez

el arte de la publicidad

Vemos que una fina línea se difumina a cada momento y nos impide separar lo que es publicidad de arte. Cada anuncio repleto de creatividad que se encarga de dejarnos boquiabiertos, ese efecto de querer compartir el anuncio y que todo el mundo conozca la campaña, ese reto de que la gente se acuerde de ella. Porque alrededor de la publicidad nos encontramos con varios discursos que nos hacen pensar lo que es la publicidad.

La publicidad es arte. Algunas de las piezas publicitarias han sido consideradas auténticas obras de arte, incluso tenemos museos dedicados (total o parcialmente) a la publicidad gracias a grandes cartelistas, como Chéret, que han sido artistas reconocidos por la historia. Hay que tener en cuenta que no deja de ser una forma de expresión artística que introduce las modas y las tendencias en la sociedad, y son muchos los artistas que han querido adentrarse en el mundo publicitario. Sin ir más lejos, los directores de cine Jaume Balagueró, David Trueba y Álex de la Iglesia han dejado su huella en la publicidad española.

La publicidad no es arte. A pesar de su expresión creativa, el objetivo del arte y de la publicidad es diferente. Mientras el primero busca el recreo y la diversión absoluta para la satisfacción de los deseos y emociones; la segunda crea los impulsos de deseo para satisfacerlos a través de la compra del producto o servicio que publicita. Y en ese fin está la divergencia. La publicidad no puede ser arte porque el artista busca la simple expresión de sus sentimientos y el publicitario busca la respuesta de compra o creación de imagen de una marca.

He visto verdaderas obras de arte enmarcadas en una campaña publicitaria, y por ello, pienso que la publicidad es arte cuando no tienes un cliente que te da cambios a todo. Cuando no tienes un briefing ni unos objetivos de ventas que cumplir, ni cuando planificas una campaña basada en KPIs para llegar a un core target,… eso es demasiado marketiniano para ser arte.

Los melancólicos defenderemos que hay un vínculo muy fuerte entre el arte y la publicidad, siempre estamos buscando la experiencia artística en el proceso publicitario. Y quizás podemos encontrarlo cuando una agencia tiene la libertad creativa y comunicativa para poder convertir la publicidad en mero entretenimiento, en arte. Sí, estoy hablando de los truchos para un festival. Cuando una agencia se prepara para un festival es cuando le dan rienda suelta a los creativos, que piensen las mayores locuras que nunca un cliente les aprobaría. Y precisamente, también este arte es el que buscan en los portfolios de los trainees que quieren entrar a trabajar en la agencia.

Posiblemente, en lo único que el arte y la publicidad pueden estar de acuerdo en su totalidad es en que ambos están repletos de artistas. Porque el artista no es quien desarrolla un trabajo de forma mecánica, sino quien busca la forma más creativa para realizar dicho trabajo. Y otra cosa no, pero en publicidad tiene que ser creativo hasta la persona de la limpieza, porque las mejores ideas no salen siempre de los creativos, sino del contexto que rodea la agencia. Por ello, aunque la publicidad no pueda ser arte, está repleta de artistas.

Y para vosotros, ¿la publicidad es arte? Podemos hablar sobre ello, tan sólo tenéis que contarnos ejemplos de publicidad convertida en arte.

Sé el primero en comentar