Aterrizando en Orlando

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¡Hola de nuevo queridos Becarios!

Os escribo desde Vista Way en Disney World, Orlando (Florida). No os voy a mentir, está genial poder decir que estás viviendo en Florida, pero ahora mismo el tiempo no es nuestro mejor aliado, ¡hay tormentas tropicales cada cuatro o cinco horas!

Estoy muy emocionada con todo esto de estar en Disney, ser parte de su “cast members” y de poder vivir una verdadera experiencia universitaria internacional, alojándome en una urbanización que concentra un montón de nacionalidades, actividades e instalaciones muy buenas. Además me ha tocado un apartamento en la última planta, que por ser áticos es más grande, así que lo comparto con otras tres chicas españolas de la URJC y dos coreanas.

Todos estos días nos han hecho madrugar un mucho y como somos chicos jóvenes rodeados de cosas nuevas, cuando volvemos de las charlas o las clases no descansamos, sino que vamos al gimnasio, a la piscina, de compras o de visita por las diferentes casas, así que os podéis imaginar el cansancio acumulado que tenemos. Aunque todo esto está de sobra compensado con lo bien que nos lo estamos pasando y lo genial que está siendo poder participar en este programa.

Hoy ha sido mi primer día de training. Ahora empezamos ya a trabajar y nos apena un poco el hecho de que ya no vamos a tener los mismos horarios y será un poco difícil coincidir todos, pero bueno, tendremos que acostumbrarnos y hacer malabares con las horas para poder seguir viéndonos todo lo posible.

Como os comentaba, hoy ha sido mi primer día de training. Me han enseñado y contado la historia de mi resort, el Wilderness Lorge, situado cerca de Magic Kingdom y uno de los más lujosos de Disney World. Os recomiendo que lo busquéis y le echéis un vistazo porque es impresionante, cuando crucé las puertas de la entrada principal y vi el lobby lo único que pedía pensar era: “¡trabajo en el mejor lugar del mundo!”

Estaré en una cafetería-restaurante dentro del hotel llamada Whispering Canyon, lo que me obliga a llevar un traje muy mono, como de mexicana… la falda es de tiro alto y estampado étnico y la camisa azul turquesa con un lazo rojo, es muy gracioso, pero me gusta.

Ayer nos hicieron entrega de la tarjeta azul que nos da acceso gratuito a los parques y descuentos en cualquier otro producto Disney, así que de momento sólo he podido montarme en dos atracciones de Epcot, para una de las cuales hicimos una cola de una hora y cuarenta minutos para que, cuando estábamos a punto de subir, tuvieran que suspender la atracción por la tormenta (aunque al final conseguimos subir cuando paró gracias a los fast pass que nos dieron en compensación por la espera anterior).

Ayer, en nuestro día de “traditions” se corroboró todo lo que nos venían diciendo hasta ahora. Disney es una compañía enorme que debe su éxito a su cultura corporativa, una cultura muy estricta, definida e inquebrantable que nos obliga a seguir muchas y diversas normas al pie de la letra si no queremos ser “terminated” (la palabra que más hemos escuchado en todo el programa). Las normas van desde la vestimenta a la puntualidad, pasando por el lenguaje corporal, la actitud y la sonrisa Disney, porque como os he dicho no somos trabajadores, sino “cast members” por lo que formamos parte de la magia y el show Disney y eso requiere interpretar un papel como cualquier otro dentro del parque, de modo que nuestros “guests” disfruten de una magnífica experiencia en Disney World.

Bueno, esto tiene pinta de ser duros, pero estoy encantadísima de estar aquí y lo único que me apetece es seguir viviendo esto como lo vengo haciendo hasta ahora, con las pilas cargadas y disfrutando al cien por cien cada minuto.

¡Nos vemos en la siguiente entrega, Becarios!

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